Tu sonrisa ni siquiera es verdad,
una simple corriente de mentiras,
que hace desatar todas las iras
y no me deja sentir felicidad.
Te amas a ti mismo a cualquier edad,
sin pensar las ilusiones que tiras.
Sin pensar en el daño que generas,
y ni siquiera en tu gran falsedad.
Nada suficiente vale en el mundo,
como esto que se vive y yo viví,
que hace hasta corroer lo más profundo.
Te gusta el achaque, me voy de aquí.
Déjame tranquila, yo ya me fundo
y podré ser más dichosa sin ti.
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